1 de enero de 2010

Una nueva 'ocupación' se cierne en el Sinaí

Hoy estaba leyendo una noticia del periódico egipcio Al Masry Al Youm con el titular: Los tiburones rusos descienden en Sharm el Sheij [Russian sharks descend on Sharm el-Sheikh]. Parece sorprendente que en un país cuya religión mayoritaria, el Islam, condena el juego de azar*, tenga un inmenso casino donde se organice uno de los más importantes torneos de poker. Se trata del Sinai Grand Casino, una bestia de centro de juegos de apuesta situado en Sharm el-Sheikh, centro de 'desprende' de rectitudes costumbristas y, también, uno de los destinos asequibles del turismo de mar, playa, bikinis, alcohol, drogas y sexo.

Si bien, la moralidad musulmana no parece poder hacer nada contra este monstruo que, la verdad saca adelante a un país pobre - Sí, Egipto es pobre- y hace que se coloque el adjetivo en desarrollo detrás de país; el Sinaí se está convirtiedo en un verdadero tablón de juego para los rusos. Especulación, explotación del paisaje que da(rá) lugar a más lujosos resorts, prostitución de jóvenes del este en suelo egipcio.. etc. Por haber querido explotar este suelo antaño testigo de guerras, se ha cedido a lo más sucio de la naturaleza humana. Mientras tanto, atrás quedan los miedos a ataques terroristas, mientras ondean al aire las banderas que dan la bienvenida a la ciudad de las reuniones por la paz. Se intenta disimular la tensión de las tribus beduinas que pasean libremente con sus caballos entre los turistas, intentando hacer negocio con sus famosos safaris. Pero ellos continúan enfadados mientras ven cómo sus tierras les son usurpadas...

Nunca olvidaré lo que uno de ellos me contó, con su árabe beduino mucho más solemne que el egipcio: "Mi padre trabajó para un hombre israelí, tenía dinero para dar de comer a su familia todos los días e incluso le sobraba. Yo preferiría trabajar para un israelí antes que para un egipcio".



Así están las cosas en el Sinaí.

Sin embargo, volvamos al Sinaí paraíso para los occidentales, que aquí encuentran un mundo, el Mar Rojo, donde sumergirse y despreocuparse de todo lo demás. Con solamente nadar unas brazadas y zambullirte con unas gafas de buceo puedes ver una los más impresionantes arrecifes de coral del planeta. No hace falta ser un experto buceador. El Sinaí es una zona a la que llegas a querer de verdad.

Es mucho el tiempo que he pasado bajando a esta península para desconectarme del bullicio urbano de las grandes ciudades egipcias. Es como un paraíso. Eso sí, al menos 9 horas de viaje en autobús... En el Golfo de Aqaba, en las mediaciones de Nuweiba y Taba, todavía se ven los hoteles a medio construir que emprendieron los israelíes mientras duró su ocupación.

De hecho, podemos encontrarnos con varios visitantes israelíes, turistas. Aunque nunca superarán en número a la cantidad de italianos que llegan a Sharm. En Dahab, por cada 10 turistas debe haber una pareja de mukhabarat y policía, se dejan ver, y llegas a acostumbrarte a ellos.

Fue allí mismo, en Dahab, cuando la última vez me encontré a un español que se presentó al oir que era española. Con la soltura y la poca discreción de los sevillanos nos invitó a un té y nos contó la situación con los rusos en esa zona del Mar Rojo. "Es increíble. Yo quería volver a abrir mi garito aquí, pero ellos están comprando todas las zonas que quedan por edificar". Dahab, un pueblo para los turistas que busquen menos cemento y más paseos nocturnos, se está convirtiendo en otro Sharm el-Sheikh.

Tumbada en la playa aparece un niño beduino que, como todos, se salta las barreras del bungalow semi-ecologista. Un amigo se le acerca y empieza a hablar con él... - ¿Dónde vives habibi? - ¿Yo?, pregunta el niño asombrado por la pregunta: - Yo vivo aquí (y señala la playa), allí (y señala la montaña) y...

Yo sonrío y le pregunto a qué juegan. Pero nos mira con extrañeza y, casi, miedo y nos pregunta: "¿Por qué habláis árabe?"

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* En la sura 2, aleya 219 de El Corán encontramos la condena al juego de azar y el vino:
Te preguntan sobre el vino y el juego de azar. Di: En ambas cosas hay mucho daño para los hombres y algún beneficio, pero el daño es mayor que el beneficio. Y te preguntan qué deben gastar. Di: Lo superfluo. Así os aclara Allah los signos ¡Ojalá reflexionéis! Corán 2:219



1 comentario:

Shimshon dijo...

Srta: Dos elogios y una curiosidad:
1. Me alegra que ha puesto la palabra Israel (dos veces) sin agregar politica.
2. Me alegra que ha escrito una critica a la "moralidad oficial Egipcia" que trata de atraer a los Turistas con un Casino. Sharm es suficientemente linda tambien sin Casino.
3. Sabe Ud. que en Israel no hay Casino por los mismos motivos sociales por los cuales el Coran se opone a ellos?